¡Nuestro taller de escritura continúa viento en popa! Como sabéis hace unos meses iniciamos con mucha ilusión un taller de escritura para los mayores del Centro.
Desde entonces, en domingos alternos por la mañana un grupo de mayores se reúne para compartir historias con Isabel del Río, la profesora y artífice de que Desbloquearte, este espacio de encuentro en el que las palabras son protagonistas, haya cobrado vida en Los Llanos.
A lo largo de estas sesiones nuestros mayores han compartido muchas historias. Siempre tratando dar los apoyos necesarios para suplir las limitaciones que cada uno pueda tener, haciendo de Desbloquearte un espacio inclusivo en el que los relatos se comparten a través de la escritura, de la palabra hablada o incluso con la ayuda de los compañeros.
Hablan y escriben sobre aquello que les inspira, que aman, añoran, les preocupa… Sobre lo que pasa en el mundo y cómo les afecta. Ya sean historias reales o pura ficción, sus relatos merecen ser leídos.
Por ello, aquí os dejamos algunas de ellos que también compartiremos a través de las redes sociales. ¡Estamos seguros de que os emocionarán tanto como a nosotros!
Felices lecturas
María nos dejó este emotivo “Mensaje en una botella”:
Tú no sabes quién soy, pero sabes que te he querido más que nada en mi vida, tengo que decirte que no puedes seguir así, tienes que procurar no olvidarme, pero ocuparte un poco más de tu vida y disfrutar de tus hijos y tus maravillosos nietos que te quieren y te miman y hacen todo lo posible para que te sientas bien.
A través de este texto también podemos conocer un poco más a Victoria:
Soy mujer, me llamo Victoria, y ahora estoy viviendo desde hace algún tiempo en esta residencia que se llama Los LLanos,
porque no quería seguir viviendo sola en mi casa, muchos recuerdos felices y otros un poco tristes.
Aquí estoy a gusto, tengo libertad y me apunto a varias actividades. Me gusta salir a pasear. He andado mucho casi toda mi vida y me gustaría seguir haciéndolo mientras pueda, porque los años te van acortando tus fuerzas.
Me estoy acostumbrando a ver la parte positiva de todas las cosas, porque te sientes más a gusto y más feliz.
He viajado mucho cuando me quedé viuda, porque a mi marido no le gustaba hacerlo. Ahora ya estoy tranquila y espero seguir en esta situación todos los años que Dios quiera, y darle las gracias por todo lo bueno que he vivido en mi vida hasta hoy, y seguir haciéndolo mientras los años me lo permitan.
Sobre lo que está pasando en el mundo, las cosas negativas, prefiero no profundizar, me gusta quedarme con lo positivo.
Mariel en su relato nos habla de sus miedos y de las ausencias que la acompañan:
Soy mujer, me llamo Mariel, vivo en una residencia de ancianos. Me horroriza pensar que pueda haber otra guerra, mis padres me hablaban de la segunda guerra mundial y de la guerra civil española, me hablaban de los horrores de la guerra.
Mi padre era médico y me hablaba de los heridos, eso me enseñó a ser serena, a saber cómo tienes que comportarte: Serenidad.
Tengo 78 años, me faltan ahora mis padres, para hablar con ellos.

Tú no sabes quién soy, pero sabes que te he querido más que nada en mi vida, tengo que decirte que no puedes seguir así, tienes que procurar no olvidarme, pero ocuparte un poco más de tu vida y disfrutar de tus hijos y tus maravillosos nietos que te quieren y te miman y hacen todo lo posible para que te sientas bien.
porque no quería seguir viviendo sola en mi casa, muchos recuerdos felices y otros un poco tristes.
Soy mujer, me llamo Mariel, vivo en una residencia de ancianos. Me horroriza pensar que pueda haber otra guerra, mis padres me hablaban de la segunda guerra mundial y de la guerra civil española, me hablaban de los horrores de la guerra.







