Tener a un familiar dependiente requiere una gran dedicación y muchos retos a los que hacer frente. En función de las necesidades y situación de la persona, y de la propia familia, se puede optar por diferentes soluciones que nos aporten los apoyos necesarios para procurar su bienestar. Todas ellas son válidas si cumplen con su objetivo: ofrecer a la persona en situación de dependencia y a su familia la mejor solución posible.
Hace unas décadas, cuando la incorporación de la mujer al trabajo (remunerado) estaba en proceso, era habitual que recayera sobre ellas el cuidado de aquellos familiares de edad avanzada o con necesidades especiales. A día de hoy, las cosas han cambiado y con las mujeres trabajando fuera (y dentro) del hogar, atender a los padres, hermanos…dependientes o necesitados de ayuda se complica aún más.
Lo cierto es que en muchas ocasiones las familias no cuentan con los recursos – no solo nos referimos a los económicos – para cuidar con garantías a un familiar que necesita apoyos. Terapia ocupacional, fisioterapia, estimulación… son muchas las necesidades de las personas, necesidades que van más allá de recibir afecto y cuidado y es ahí, donde entran en juego los profesionales y las diferentes opciones entre las que hoy en día se puede elegir.
Muchas familias transitan por los diferentes recursos disponibles, comenzando con un Servicio de Ayuda a Domicilio, un Centro de Día, para después recurrir a una Residencia. No hay una opción mejor que la otra, cada una es la adecuada a una situación y circunstancias concretas. En función del grado de dependencia de la persona y de sus propias preferencias, así como las posibilidades de su familia, se pueden plantear diferentes escenarios y recursos a los que podemos acudir.
Servicio de Ayuda a domicilio. En casa hasta que tú quieras
La vivienda habitual es el lugar ideal, el lugar en el la mayoría de nosotros queremos seguir viviendo. Es el mejor lugar, siempre que en ella podamos recibir los apoyos necesarios, tanto los de nuestros familiares como los ofrecidos por los profesionales a través de los Servicios de Ayuda a domicilio. En este caso, son los profesionales -auxiliares gerocultores- los que acuden a nuestro domicilio, fundamentalmente para ayudar a realizar las actividades de la vida diaria a la persona que lo necesita, pero también pueden acudir al domicilio otros técnicos para realizar actividades de estimulación o rehabilitación o más sanitarias.
A la hora de seleccionar una empresa de Ayuda a Domicilio es importante que las personas que realicen el servicio cuenten con titulación y sean profesionales. Es decir, que cuenten con la cualificación necesaria para atender al mayor de la manera correcta. Nunca debemos identificarlo con un servicio doméstico.
Los Centros de Día
Los Centros de Día son los lugares idóneos para aquellas personas que pueden permanecer en sus domicilios pero que necesitan atención durante el día fuera de su vivienda. Las personas mayores encuentran en ellos no solo un lugar para socializar sino también un espacio para recibir atención de los profesionales que prestan sus servicios en los centros día. Actividades de rehabilitación y ejercicio físico con los fisioterapeutas; ejercitar cuerpo y mente con la terapia ocupacional; y permanecer integrados mediante las diferentes actividades y programas que el Centro plantee dentro de su programación.
Además todos los centros disponen de transporte para facilitar el traslado hasta los mismos desde los domicilios.
En este sentido, a la hora de seleccionar un Centro de día, la cercanía juega un papel fundamental ya que e/lal mayor, ya sea solo o acompañado en función de su situación, debe trasladarse a él diariamente.
No obstante, este no debe ser el único factor a tener en cuenta. A la hora de escoger un Centro de día podemos solicitar información a la Comunidad de Madrid, consultar a profesionales o cotejar, por ejemplo, en Internet, cuáles son los que se encuentran en nuestra área y analizar cuál de ellos ofrecen las mejores actividades, programas y opciones adecuadas a la persona.
Los Centros de día no deben entenderse como un lugar para “entretener” al mayor o a la persona dependiente, sino un centro profesional para recibir estimulación, mantener a la persona activa y sobre todo, integrada.
Las Residencias de mayores
Las Residencias se convierten en el hogar de las personas. Se produce un cambio importante en la vida del mayor y también de su familia, no solamente porque supone un cambio de domicilio sino también un cambio importante en el rol del cuidador.
Es fundamental que nuestro nuevo hogar sea un lugar que nos aporte confianza y que cuente con las garantías necesarias para ser el hogar que el mayor necesita, en el que se respetan sus derechos, su autonomía, su bienestar.
Entre otros factores, hoy en día debemos prestar atención prioritaria a que sea un Centro Libre de Sujeciones – es decir que prescinda de sujeciones físicas que limiten o impidan los movimientos de la persona –, porque este hecho en si mismo, nos indica quiénes son las personas que están detrás de los cuidados y, sobre todo, cuál es su modelo asistencial: cuáles son los valores y las guías que fundamentan la atención a las personas.
Por supuesto, es también importante ver sus instalaciones, si es un lugar agradable, si puede ser nuestro hogar.
El aumento de la esperanza de vida, el mayor cambio social
Uno de los grandes cambios sociales que hemos experimentado en las últimas décadas ha sido el aumento de la esperanza de vida. En España está situada en los 85,9 años para las mujeres y en los 79,59 en los hombres. Edades que con los avances tecnológicos y sanitarios se prevé que continúe en aumento. Con este escenario es imprescindible buscar recursos que nos permitan continuar con garantías y calidad esa etapa que cada vez se nos antoja más larga.
Hay vida más allá de la petanca
Los tiempos cambian y las personas también. Una persona mayor no es más que un adulto con más edad, algo que no es una característica de la persona sino una circunstancia. Esto es algo que debemos asumir para entender que debemos dotar a las personas de las herramientas necesarias para que continúen teniendo una vida lo más plena posible, tengan la edad que tengan y estén donde estén.
Por ello, cada vez son más los Centros que ofrecen terapias novedosas, programas interesantes, que hacen cosas diferentes adecuadas a la realidad social de las personas mayores… ¿Por qué vamos a conformarnos con lo de siempre?
Elijamos el recurso que elijamos, en función de nuestras necesidades, debemos tener en cuenta que todo recurso debe plantear unos objetivos de trabajo con la persona atendida, objetivos que contemplen los apoyos necesarios con la finalidad de conseguir una mayor bienestar para usuarios y familias.
Esperamos que este artículo te haya resultado interesante. Recuerda: nunca tengas reparo en preguntar. A la hora de escoger la mejor opción para ti o para tu familiar es fundamental conocer todas las opciones.









