¡Cumplimos 20 años con la misma ilusión con la que empezamos! En enero de 2002 Los Llanos Vital abrió por primera vez sus puertas. Un camino que hemos recorrido muy despacio, concienzudamente y día a día, y que hemos compartido con personas maravillosas. Ahora ha llegado el momento de celebrar todo lo que somos tras estos 20 años de trabajo y vivencias.
“Nuestra residencia es un lugar para vivir sin sentirse aislado de la sociedad”
“Nuestra residencia es un lugar para vivir sin sentirse aislado de la sociedad”. Con esta declaración de intenciones abrimos nuestras puertas. Comenzamos sabiendo que íbamos a ser diferentes. Que teníamos mucho que aportar al sector. Y eso es lo que hemos hecho, demostrar que es posible ofrecer un modelo de atención a las personas diferente y que las residencias y centros de mayores pueden y deben ser hogares y lugares en los que las personas reciben los apoyos necesarios para continuar desarrollando su proyecto de vida, plenamente.
Comenzamos con dos objetivos claros: la creación de un equipo multidisciplinar profesional y formado en los valores de máximo respeto a las personas y la búsqueda de la máxima calidad en el servicio. Y hemos sido consecuentes con ellos. Sabemos que nuestro equipo es nuestro principal valor. Por eso, tenemos compañeros que nos han acompañado desde nuestros inicios, que se sienten parte de Los Llanos y orgullosos de ello, algo que nos satisface especialmente. En cuanto a la calidad, es un trabajo diario, es ser conscientes de que siempre se pueden hacer mejor las cosas. Por ello seguimos avanzando en ese camino, y pese a nuestra experiencia nos sentimos jóvenes porque sabemos que tenemos mucho que aprender y que mejorar. Siempre atentos y a la búsqueda de diferentes terapias, innovaciones tecnológicas, colaboraciones y oportunidades para mejorar.
En Los Llanos Vital trabajamos para que las personas mayores continúen integradas en la sociedad
En estos 20 años han cambiado muchas cosas. Como sociedad y como personas hemos evolucionado mucho, atravesado por momentos de euforia y por otros muy duros. En nuestro sector hemos avanzado enormemente y replanteado cuál es el lugar que las personas mayores y las personas dependientes ocupan en la sociedad, sus derechos y sus capacidades. La conciencia de que decir “mayor” o decir “joven” no es determinante; de que ser independiente, depende sobre todo de los apoyos que seamos capaces de ofrecer y no de una cualidad o calificación de una persona. Hemos evolucionado como sector en la atención y el soporte que debemos dar a las personas que viven en nuestra casa, porque hemos evolucionado como sociedad en el reconocimiento de los derechos y autonomía de las personas.
Para Los Llanos esta línea de pensamiento ha sido nuestra guía y nos ha llevado, entre otras cosas, a ser un centro libre de sujeciones; a moldear nuestra estructura a la medida de cada persona y no al revés; a tener en cuenta las capacidades y analizar las necesidades individuales.
Llevamos a cabo actividades y propuestas innovadoras que facilitan el contacto tanto como las familias como con otros sectores
A su vez, desde esa premisa de integración de los mayores en la sociedad y más aún de aquellos mayores que viven en nuestra casa de Los Llanos, hemos planteado, trabajado y desarrollado numerosos cauces de intercomunicación con otros grupos sociales. Por ello, desde el principio hemos llevado a cabo actividades y propuestas innovadoras que facilitan el contacto y la comunicación con familias, niños, jóvenes y otros grupos de sociales.
Actividades como las olimpiadas intergeneracionales, que sembraron el origen de lo que luego ha sido la Milla Intergeneracional; como Radio Vital, ganadora de un Ondas y voz de los mayores; como cortos documentales que han estado en festivales o programas como Érase, reconocidos ampliamente en el sector, y muchos otros que han ayudado a visibilizar a las personas mayores, a ofrecerles cauces para seguir teniendo un lugar en nuestra cambiante sociedad, que han hecho posible un contacto continuado con diferentes entidades, asociaciones o instituciones.
Todo ello, a su vez, ha abierto nuestra casa a los medios de comunicación dando a conocer cómo sentimos y cómo vivimos.
Estamos muy orgullosos de lo que hemos conseguido en estos años. Pero lo más importante es que nos hemos ganado el respeto de los mayores a los que cuidamos, la confianza y el cariño de todo un municipio, Alpedrete, y de centenares de familias. Gracias por cada día de estos veinte años, ¡Vamos a por el siguiente día!

















